Muchas parejas deciden dormir junto a sus hijos cuando acaban de nacer. Es una situación que se puede prolongar en el tiempo y transformarse en una conducta malsana tanto para el desarrollo del niño como para la pareja.

 En efecto, por una parte, el niño tiende a volverse inseguro, muy dependiente de los padres y miedoso, su sueño no es profundo lo que no permite a la familia descansar correctamente. Por otra parte, la relación de pareja sufre mucho: la intimidad se reducen a la mínima expresión, la comunicación se desgasta, las personas se vuelven más susceptibles e irritables, generalmente empiezan las peleas.

En el consultorio muchas veces escucho pacientes que tienen una relación de pareja mala , una mujer agotada, mal humorada, irritable; un  esposo frustrado, y cansado, curiosamente muchas veces el origen de todo este mal estar es que el bebé duerme con ellos.

A veces las madres piensan  que los niños van a sufrir si duermen en  otra habitación, sin embargo, la capacidad de adaptación de un infante es muy grande. El dormir solo ayuda al niño a entenderse como un ser diferente de sus padres, lo cual le da más autonomía y seguridad. Le permite también descansar mejor, por lo tanto durante el día está más tranquilo.

Por otro lado, cuando los niños duermen en su propia habitación, los padres pueden reencontrarse como pareja,  la vida sexual mejora y la comunicación también. Al descansar más, los padres por su lado están menos irritables y las peleas disminuyen

Sin embargo, es verdad que cuando un niño que está acostumbrado dormir con sus padres, si lo separan, al inicio va a llorar. Pero el rol de los padres es soportar muchas veces el llanto de sus hijos en pro de una relación mejor y más saludable para todos. Las normas claras y bien explicadas ayudan a los niños a tener un rumbo  en sus vidas, les da seguridad y confianza. Aunque el niño sea un bebé, necesita normas. Los límites dan seguridad, estructuran, simbolizan y por lo tanto permiten que el bebé tenga una comprensión de la realidad más clara y menos angustiante.